La corona de Navidad es un elemento decorativo imprescindible durante la temporada de vacaciones. Este accesorio está presente desde el primer día de diciembre, que también marca el inicio del Adviento, un acontecimiento estrechamente ligado a la corona de Navidad. La corona simboliza la eternidad, la continuidad del ciclo de la vida. También sugiere el sol, la luz y la esperanza.

No es un diseño nuevo ni mucho menos. Estamos hablando de un objeto que tiene varios siglos de antigüedad, sin embargo a día de hoy se sigue manteniendo y es muy habitual verlo en cualquier país occidental durante la época navideña. Esta es una de las cosas que más disfruto: analizar objetos diseñados hace años. Y es que si han llegado hasta nuestros días se debe a muchos motivos, incluido que tienen un diseño que les hace fácilmente reconocibles y que ese diseño se ha ido transmitiendo de generación en generación

La corona de Navidad, que también se conoce con el nombre de Corona de Adviento, apareció en Alemania en el siglo XVI. La tradición fue probablemente iniciada por los luteranos y la elección de la corona no se hizo al azar. Este accesorio se refiere directamente a la corona de espinas de la pasión de Cristo. A lo largo de los siglos, la tradición de la corona de Navidad se ha democratizado y ha sido adoptada por diferentes religiones en todo el mundo, incluyendo el catolicismo.


El diseño de la corona y velas

Por lo general, se hace a partir de ramas de abeto, pero algunos modelos están hechos de acebo o de muérdago. En estas ramas se colocan cuatro velas, cada una representando uno de los cuatro domingos anteriores a la Natividad. Las velas se encienden sucesivamente durante los cuatro domingos de Adviento.

Cada vez que se enciende una vela, la familia se reúne a cantar villancicos, o a contar historias o a hacerse regalos hasta que llega la Navidad. Por otro lado, está la corona suspendida, que nació en los países germánicos durante la Primera Guerra Mundial. Una cinta roja envuelve la corona y se añaden piñas decoradas. La corona se suele colocar en las ventanas y en las puertas.

Aunque se trata de una práctica bastante reciente, el uso de la corona colgante de Navidad se ha hecho muy popular en muchos países de todo el mundo, especialmente en los países occidentales. La corona de Navidad está tradicionalmente asociada al calendario de Adviento.

Anteriormente era una pequeña casa con 24 ventanas que representaban cada uno de los 24 días anteriores al nacimiento de Jesús y donde se podía encontrar un versículo de la Biblia que relacionaba la venida del Mesías. Hoy en día, el concepto de casa se mantiene, pero no se ponen necesariamente versículos de la Biblia.

Muy a menudo, cada día se asocia a un pequeño regalo que permite a los niños esperar el día de Navidad, cuando reciben una lluvia de presentes. Más allá de su simbolismo, la corona de Navidad es también un elemento decorativo por excelencia. Sus colores brillantes aportan una buena dosis de alegría a la casa.

Coronas de madera, diseño similar

En el pasado, las coronas de Navidad se hacían de madera. Hoy en día, la elección es muy amplia y se puede optar por modelos que utilizan diferentes materiales. Podemos citar entre otros: tela, caña, mimbre, poliestireno, hierro, paja, hiedra, latón y muchos otros. Al elegir una corona de Navidad, también se debe tener en cuenta el soporte. Si se va a instalar en una puerta o en una ventana de madera, lo mejor es poner guirnaldas de Navidad que muestren colores brillantes.

En el caso en que el soporte de la corona sea muy brillante, es preferible decantarse por tonos más oscuros. En todos los casos, el secreto del éxito está en asegurar que los diversos elementos de la corona de Navidad destacan.

La decoración de una corona de Navidad, permite todas las fantasías. Los elementos de decoración que se encuentran con mayor frecuencia son frutos secos, piñas, acebo, muérdago, flores, bayas, bellotas, ramitas, estrellas, bolas, paquetes de pequeños regalos y muchos otros. El conjunto se completa con el uso de un gran lazo rojo o verde. La festividad navideña está repleta de símbolos y diseños.