¿Cuál es el electrodoméstico que la mayoría de los españoles usamos a primera hora de la mañana? No, no me refiero al microondas: hablo de las cafeteras.

En efecto, todos tenemos una cafetera en nuestra cocina. Es uno de nuestros rituales. Levantarse por la mañana y tomar un café. Punto. Luego cada uno acompaña el desayuno con lo que quiera, pero el café que no falte. O sino nuestra civilización desaparecería. Bueno, igual no tanto pero ya sabéis a lo que me refiero.

Pues bien, el diseño de las cafeteras es un tema de lo más interesante. Sobretodo para los que estamos locos por el diseño. Además de fijarte en qué cafetera es mejor, es interesante fijarse en el diseño de la máquina. Y es que en el diseño hay muchísima diferencia entre unas cafeteras y otras.

No os voy a llenar el artículo de fotos de máquinas de café, no hace falta. Basta con visitar la web de Nespresso y compararla con cualquier cafetera Tassimo. No hay ni punto de comparación.

Las primeras están bien hechas, se ve que tienen buenos materiales y se han fabricado para que sean sólidas. Y lo más importante: llevan un interesante trabajo del departamento de diseño detrás. Se nota que han cuidado las líneas. Son objetos bonitos, que gustan. Nuestros invitados verán la máquina y les encantará su precioso aspecto.

Y vaya colores, está claro que no han dejado nada al azar. Cada modelo se puede comprar en una selección de colores muy bien seleccionados. En definitiva no deja de ser un simple electrodoméstico, pero se le ha dado una vuelta importante al tener claro que el diseño es uno de los puntales para tener un producto que guste y venda. Las Nespresso son símbolo de distinción, con un aspecto elegante.

Luego tenemos las Tassimo. También sirven para hacer café, pero lo que es la máquina en sí no tiene ni punto de comparación. Materiales muy endebles, puro plástico barato. Y el diseño… en fin. No quiero ponerme de mal humor pero desde lejos se nota que es un producto funcional y pensado para ser barato. No se han cuidado nada las líneas. Y los colores siguen la misma pauta, son colores chillones. Son llamativos sí, pero hacen de la cafetera un objeto vulgar.

Oye, que cada uno compra la cafetera que le gusta, y la que puede pagar, pero desde el punto de vista del diseño hay una evidente diferencia. No se ha puesto el mismo mimo en ambos productos. Y es normal, ya que uno está enfocado a un público más selecto y ahí el diseño es uno de los elementos clave.

En Tassimo lo que prima es que sea una cafetera y barata. Punto. Bueno, pues ahí está el resultado.